Antes que experimentar con drogas ilegales, mejor aprende a
disfrutar de los efectos de las drogas endógenas, las que están ya en nuestro
cuerpo. Es el caso de la adrenalina, noadrenalina, dopamina, endorfinas,
serotonina y la acetilcolina. De hecho, las sutancias que se sinetizan, tanto
de forma natural, por plantas, como de forma preparda, en laboratorios, lo que
hacen es influir en estas drogas naturales alterando sus niveles y provocando
diferentes sensaciones placenteras, reveladoras o negativas. Pero si están en
nuestro cuerpo, ¿podemos influir nosotros mismos en ellas? ¿sin enecesidad de
recurrir a sustancias psicoactivas externas? Por supuesto.
Sólo hay que aprender a disfrutar de buenos momentos, las
actividades que nos gustan y de aprovechar todos los estímulos positivos que
tenemos alrededor. Es tan fácil como disfrutar del contacto con tu gente, de
los hobbies y, por qué no, hacer alguna locura en vez en cuando.
Escuchar música en
diferentes ambientes puede ser una buena droga: ir a conciertos, poner discos
en casa a todo volumen, aislarse del estrés del tráfico ciudadano con un mp3,
tocar algún instrumento,etc
Hay que saber liberarse:
gritar, reir, llorar cuando son actividades muy liberadoras.
El ejercicio y
la aventura: los deportes de
riesgo o los parques de atracciones son sinónimos de adrenalina.
Y cerrando con broche de oro esta el Amor. Cuando estamos enamorados o sentimos atracción
hacia alguien no paramos de producir endorfinas. Por eso tenemos
sentimientos especiales, cosquillas en el estómago y estadios de
felicidad prolongada.




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